Este estudio evalúa la función mecánica respiratoria,
que depende del tamaño del pulmón y sus propiedades
elásticas; así como la permeabilidad o calibre de
los bronquios y la integridad del tórax y diafragma como
motor respiratorio.
Las distintas enfermedades pulmonares presentan disminuciones específicas de distintos valores que se miden por espirometría y por eso este estudio sirve tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de los padecimientos respiratorios y valorar los efectos del tratamiento.
La espirometría es una prueba sencilla y poco molesta; la desventaja más importante es que requiere de la cooperación del paciente y de un esfuerzo máximo. Si el paciente no hace un esfuerzo máximo, las alteraciones se confunden con las de una enfermedad pulmonar. La maniobra implica llenar los pulmones de aire completamente (inspirar completamente) luego soplar con toda la fuerza posible (espiración forzada) hasta sacar el aire de los pulmones por completo y mantener este esfuerzo unos cuantos segundos. Es importante contar con un médico o técnico especializado en este tipo de maniobras para elevar la calidad del estudio y evitar errores.
Indicaciones de la Espirometría
- Valoración objetiva de la función mecánica respiratoria
- Diagnóstica: Cuando están presentes síntomas respiratorios
- Medición del impacto de una enfermedad pulmonar en la función respiratoria
- Escrutinio de individuos en riesgo de enfermedad pulmonar (Fumadores crónicos y personas con exposición laboral de riesgo)
- Monitorización y vigilancia del tratamiento de alguna enfermedad pulmonar
- Evaluación del pronóstico de diversas enfermedades pulmonares
- Valoración de impedimento y discapacidad respiratoria
Contraindicaciones de la Espirometría
- Infarto al miocardio reciente (2 meses)
- Cirugía reciente (ojos, oído, tórax y abdomen)
- Embarazo avanzado o con complicaciones
- Aneurismas grandes (cerebral, abdominal o torácico)
- Otitis media
- Infecciones activas sin tratamiento (tuberculosis, influenza, etc…)

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